Hannah Montana - I've Got Nerve

Hannah Montana - I've Got Nerve

LOS BACKYARDIGANS DE PASEO


LOS BACKYARDIGANS DE PASEO


CINDERELLA

when i was just a little girl
my mama used to tuck me into bed and she'd read me a story.
(chanel)
it always was about a princess in distress
and how a guy would save her and end up with her glory.
(dorinda)
i'd lie in bed and think about the person that i wanted to be.
(aqua)
then one day i realized that fairy tale life wasn't for me.
(chorus)
i don't wanna be like cinderella
sittin' in a dark cold dusty cellar
waitin' for somebody to come and set me free
i dont wanna be like someone
waiting for a handsome prince to come
and save me oh i will survive unless somebodys on my side
Don't wanna be no no no one else i'd rather rescue myself
(dorinda)
someday i'm gunna find someone
that wants somebody heart soul and mind
(all)
whose not afraid to show that he loves me
(galleria)
somebody who will understand i'm happy just
the way i am dont need nobody taking care of me
(dorinda)
I will be there for him just as strong
as he will be there for me
(chanel)
when i get myself ready it will have to be an equal pay
(chorus x1)

(all)
i can slay my own dragon i can dream my own dreams
my knight in shining armor is me
(chanel)
so i'm gunna set me free
(chorus x2)
Dont wanna be no no no one else i'd rather rescue myself!

BLANCA NIEVES


Pocoyo - Una pequeña nube

Backyardigans vs Fergalicious
Backyardigans vs Fergalicious
Backyardigans vs Fergalicious
Backyardigans vs Fergalicious

Winnie Pooh soñando

CHRISTMAS IN CALIFORNIA

They got the snow
But we got the beach now
They're getting cold
We're getting pool side seats now

Yeah, we're surfin' through the holidays
Bustin' out some candy canes
Hot in the sun

Yeah we're rollerskatin' everyday
Santa claus is catching waves
Having some fun

(you know i'm talkin' 'bout)
Christmas time in california
All this fun here waiting for ya

They got the sleigh rides and sleigh bells too (come on girls)
But we got convertables, at christmas we cruz
We never made a snow man
But we're working on our sun tan

(everyone knows)
That we can have a holiday
Celebrate it our way
(come on lets go)

(you know i'm talkin' 'bout)
Christmas time in california
All this fun here waiting for ya

California is the place that you wnana be
Santa even likes our weather better out on christmas eve

Christmas time in california
All this fun here waiting for ya

(you know i'm talkin' 'bout)
Christmas time in california
All this fun here waiting for ya

pucca-la batalla de las bandas

THE BACKYARDIGANS




THE BACKYARDIGANS




The Cheetah Girls

The Cheetah Girls-Five More Days Til Christmas (w/ lyrics)

El dulce pollito canta la Navidad

ben 10 le escribe una carta a santa claus

FELIZ NAVIDAD







FELIZ NAVIDAD







LOS BACKYARDIGANS DE PASEO


LOS BACKYARDIGANS DE PASEO


CHERISH THE MOMENT (EN ESPAÑOL)

La la la la
La la la la
La la la la
La la la la
La la la la la la
Oh bebe acaricia el momento
La la la la
La la la la
La la la la la la la la!

Tu, tu sabes la clase…
Ese dedo que señala criticando
Pueden ver o leer la muestra
Esa vida es realmente más grande que tu y yo
Pero si tiempo, todo el tiempo nosotros realizamos
Iban a encontrar, que nosotros todos

Coro:
Acaricia el tiempo
Vive para hoy
No consigamos perdernos
Solo no empujes lejos
Todos amamos el sol
Pero todavía necesitamos la lluvia
Entonces que bueno es el correr lejos.
No cambie una sola cosa

En este mundo, hay un flujo
Tú puedes sentirlo si lo dejas ir
Y si tú deseas sentir un corazón
Sucederá si tu solamente no tratas tan difícilmente
Rómpelo abajo, escucha el sonido
En tu alma, deja que te rodee todo el amor
Y apenas nosotros solo debemos…

Coro:
Acaricia el momento
Vive para hoy
No consigamos perdernos
Solo no empujes lejos
Todos amamos el sol
Pero todavía necesitamos la lluvia
Entonces que bueno es el correr lejos.
No cambie una sola cosa

Hay solo tanto tiempo, entonces porque no gozar de el
Porque no gozar del paseo, el paseo

La la la la
La la la la
La la la la
La la la la
La la la la la la
Oh bebe acaricia el momento
La la la la
La la la la
La la la la la la la la!

Coro:
Acaricia el momento
Vive para hoy
No consigamos perdernos
Solo no empujes lejos
Todos amamos el sol
Pero todavía necesitamos la lluvia
Entonces que bueno es el correr lejos.
No cambie una sola cosa

La Sirenita

Había una vez... en el fondo del más azul de los océanos, un maravilloso palacio en el cual habitaba el Rey del Mar, un viejo y sabio tritón que tenía una abundante barba blanca. Vivía en esta espléndida mansión de coral multicolor y de conchas preciosas, junto a sus hijas, cinco bellísimas sirenas.


Sirenita, la más joven, además de ser la más bella, poseía una voz maravillosa; cuando cantaba acompañándose con el arpa, los peces acudían de todas partes para escucharla, las conchas se abrían, mostrando sus perlas, y las medusa al oírla dejaban de flotar. La pequeña sirena casi siempre estaba cantando, y cada vez que lo hacía levantaba la vista buscando la débil luz del sol, que a duras penas se filtraba a través de las aguas profundas. "¡Oh!, ¡Cuánto me gustaría salir a la superficie para ver por fin el cielo que todos dicen que es tan bonito, y escuchar la voz de los hombres y oler el perfume de las flores!" "Todavía eres demasiado joven". Respondió la madre. "Dentro de unos años, cuando tengas quince, el rey te dará permiso para salir a la superficie, como a tus hermanas".


Sirenita soñaba con el mundo de los hombres, el cual conocía a través de los relatos de sus hermanas, a quienes interrogaba durante horas para satisfacer su inagotable curiosidad cada vez que volvían de la superficie. En este tiempo, mientras esperaba salir a la superficie para conocer el universo ignorado, se ocupaba de su maravilloso jardín ornado con flores marítimas. Los caballitos de mar le hacían compañía y los delfines se le acercaban para jugar con ella; únicamente las estrellas de mar, quisquillosas, no respondían a su llamada. Por fin llegó el cumpleaños tan esperado y, durante toda la noche precedente, no consiguió dormir. A la mañana siguiente el padre la llamó y, al acariciarle sus largos y rubios cabellos, vio esculpida en su hombro una hermosísima flor.


"¡Bien, ya puedes salir a respirar el aire y ver el cielo! ¡Pero recuerda que el mundo de arriba no es el nuestro, sólo podemos admirarlo! Somos hijos del mar y no tenemos alma como los hombres, Sé prudente y no te acerques a ellos. ¡Sólo te traerían desgracias!" Apenas su padre terminó de hablar, Sirenita le di un beso y se dirigió hacia la superficie, deslizándose ligera. Se sentía tan veloz que ni siquiera los peces conseguían alcanzarla.


De repente emergió del agua. ¡Qué fascinante! Veía por primera vez el cielo azul y las primeras estrellas centelleantes al anochecer . El sol, que ya se había puesto en el horizonte, había dejado sobre las olas un reflejo dorado que se diluía lentamente. Las gaviotas revoloteaban por encima de Sirenita y dejaban oir sus alegres graznidos de bienvenida. "¡Qué hermoso es todo!" exclamó feliz, dando palmadas. Pero su asombro y admiración aumentaron todavía: una nave se acercaba despacio al escollo donde estaba Sirenita. Los marinos echaron el ancla, y la nave, así amarrada, se balanceó sobre la superficie del mar en calma. Sirenita escuchaba sus voces y comentarios. "¡Cómo me gustaría hablar con ellos!".


Pensó. Pero al decirlo, miró su larga cola cimbreante, que tenía en lugar de piernas, y se sintió acongojada: "¡Jamás seré como ellos!". A bordo parecía que todos estuviesen poseídos por una extraña animación y, al cabo de poco, la noche se llenó de vítores: "¡Viva nuestro capitán! ¡Vivan sus veinte años!". La pequeña sirena, atónita y extasiada, había descubierto mientras tanto al joven al que iba dirigido todo aquel alborozo.


Alto, moreno, de porte real, sonreía feliz. sirenita no podía dejar de mirarlo y una extraña sensación de alegría y sufrimiento al mismo tiempo, que nunca había sentido con anterioridad, le oprimió el corazón. La fiesta seguía a bordo, pero el mar se encrespaba cada vez más. Sirenita se dio cuenta enseguida del peligro que corrían aquellos hombres: un viento helado y repentino agitó las olas, el cielo entintado de negro se desgarró con relámpagos amenazantes y una terrible borrasca sorprendió a la nave desprevenida. "¡Cuidado! ¡El mar...!" En vano Sirenita gritó y gritó. Pero sus gritos, silenciados por el rumor del viento, no fueron oídos, y las olas, cada vez más altas, sacudieron con fuerza la nave. Después, bajo los gritos desesperados de los marineros, la arboladura y las velas se abatieron sobre cubierta, y con un siniestro fragor el barco se hundió.


Sirenita, que momentos antes había visto cómo el joven capitán caía al mar, se puso a nadar para socorrerlo. Lo buscó inútilmente durante mucho rato entre las olas gigantescas. Había casi renunciado, cuando de improviso, milagrosamente, lo vio sobre la cresta blanca de una ola cercana y, de golpe lo tuvo en sus brazos. El joven estaba inconsciente, mientras Sirenita, nadando con todas sus fuerzas, lo sostenía para rescatarlo de una muerte segura. Lo sostuvo hasta que la tempestad amainó. Al alba, que despuntaba sobre un mar todavía lívido, Sirenita se sintió feliz al acercarse a tierra y poder depositar el cuerpo del joven sobre la arena de la playa. Al no poder andar, permaneció mucho tiempo a su lado con la cola lamiendo el agua, frotando las manos del joven y dándole calor con su cuerpo. Hasta que un murmullo de voces que se aproximaban la obligaron a buscar refugio en el mar.


"¡Corred! ¡Corred!" gritaba una dama de forma atolondrada. "¡Hay un hombre en la playa!" "¡Está vivo! ¡Pobrecito! ¡Ha sido la tormenta...! ¡ Llevémosle al castillo!" "¡No!¡No! Es mejor pedir ayuda..."


La primera cosa que vio el joven al recobrar el conocimiento, fue el hermoso semblante de la más joven de las tres damas. "¡Gracias por haberme salvado!" Le susurró a la bella desconocida. Sirenita, desde el agua, vio que el hombre al que había salvado se dirigía hacia el castillo, ignorante de que fuese ella y no la otra, quién lo había salvado. Pausadamente nadó hacia el mar abierto; sabía que, en aquella playa, detrás suyo, había dejado algo de lo que nunca hubiera querido separarse. ¡Oh! ¡Qué maravillosas habían sido las horas transcurridas durante la tormenta teniendo al joven entre sus brazos! Cuando llegó a la mansión paterna, Sirenita empezó su relato, pero de pronto sintió un nudo en su garganta y, echándose a llorar, se refugió en su habitación.


Días y más días permaneció encerrada sin querer ver a nadie, rehusando incluso hasta los alimentos. Sabía que su amor por el joven capitán era un amor sin esperanza, porque ella, Sirenita, nunca podría casarse con un hombre. Sólo la Hechicera de los Abismos podía socorrerla. Pero, ¿a qué precio? A pesar de todo decidió consultarla. "¡...por consiguiente, quieres deshacerte de tu cola de pez! Y supongo que querrás dos piernas. ¡De acuerdo! Pero deberás sufrir atrozmente y, cada vez que pongas los pies en el suelo sentirás un terrible dolor." "¡No me importa" respondió Sirenita con lágrimas en los ojos, "a condición de que pueda volver con él!" "¡No he terminado todavía!" dijo la vieja." Deberás darme tu hermosa voz y te quedarás muda para siempre! Pero recuerda: si el hombre que amas se casa con otra, tu cuerpo desaparecerá en el agua como la espuma de una ola. "¡Acepto!" dijo por último Sirenita y, sin dudar un instante, le pidió el frasco que contenía la poción prodigiosa.


Se dirigió a la playa y, en las proximidades de su mansión, emergió a la superficie; se arrastró a duras penas por la orilla y se bebió la pócima de la hechicera. Inmediatamente, un fuerte dolor le hizo perder el conocimiento y cuando volvió en sí, vio a su lado, como entre brumas, aquel semblante tan querido sonriéndole. El príncipe allí la encontró y, recordando que también él fue un náufrago, cubrió tiernamente con su capa aquel cuerpo que el mar había traído. "No temas" le dijo de repente,"estás a salvo. ¿De dónde vienes?" Pero Sirenita, a la que la bruja dejó muda, no pudo responderle. "Te llevaré al castillo y te curaré."


Durante los días siguientes, para Sirenita empezó una nueva vida: llevaba maravillosos vestidos y acompañaba al príncipe en sus paseos. Una noche fue invitada al baile que daba la corte, pero tal y como había predicho la bruja, cada paso, cada movimiento de las piernas le producía atroces dolores como premio de poder vivir junto a su amado. Aunque no pudiese responder con palabras a las atenciones del príncipe, éste le tenía afecto y la colmaba de gentilezas. Sin embargo, el joven tenía en su corazón a la desconocida dama que había visto cuando fue rescatado después del naufragio.


Desde entonces no la había visto más porque, después de ser salvado, la desconocida dama tuvo que partir de inmediato a su país. Cuando estaba con Sirenita, el príncipe le profesaba a ésta un sincero afecto, pero no desaparecía la otra de su pensamiento. Y la pequeña sirena, que se daba cuenta de que no era ella la predilecta del joven, sufría aún más. Por las noches, Sirenita dejaba a escondidas el castillo para ir a llorar junto a la playa.


Pero el destino le reservaba otra sorpresa. Un día, desde lo alto del torreón del castillo, fue avistada una gran nave que se acercaba al puerto, y el príncipe decidió ir a recibirla acompañado de Sirenita. La desconocida que el príncipe llevaba en el corazón bajó del barco y, al verla, el joven corrió feliz a su encuentro. Sirenita, petrificada, sintió un agudo dolor en el corazón. En aquel momento supo que perdería a su príncipe para siempre. La desconocida dama fue pedida en matrimonio por el príncipe enamorado, y la dama lo aceptó con agrado, puesto que ella también estaba enamorada. Al cabo de unos días de celebrarse la boda, los esposos fueron invitados a hacer un viaje por mar en la gran nave que estaba amarrada todavía en el puerto. Sirenita también subió a bordo con ellos, y el viaje dio comienzo. Al caer la noche, Sirenita, angustiada por haber perdido para siempre a su amado, subió a cubierta.


Recordando la profecía de la hechicera, estaba dispuesta a sacrificar su vida y a desaparecer en el mar. Procedente del mar, escuchó la llamada de sus hermanas: "¡Sirenita! ¡Sirenita! ¡Somos nosotras, tus hermanas! ¡Mira! ¿Ves este puñal? Es un puñal mágico que hemos obtenido de la bruja a cambio de nuestros cabellos. ¡Tómalo y, antes de que amanezca, mata al príncipe! Si lo haces, podrás volver a ser una sirenita como antes y olvidarás todas tus penas." Como en un sueño, Sirenita, sujetando el puñal, se dirigió hacia el camarote de los esposos. Mas cuando vio el semblante del príncipe durmiendo, le dio un beso furtivo y subió de nuevo a cubierta. Cuando ya amanecía, arrojó el arma al mar, dirigió una última mirada al mundo que dejaba y se lanzó entre las olas, dispuesta a desaparecer y volverse espuma.


Cuando el sol despuntaba en el horizonte, lanzó un rayo amarillento sobre el mar y, Sirenita, desde las aguas heladas, se volvió para ver la luz por última vez. Pero de improviso, como por encanto, una fuerza misteriosa la arrancó del agua y la transportó hacia lo más alto del cielo. Las nubes se teñían de rosa y el mar rugía con la primera brisa de la mañana, cuando la pequeña sirena oyó cuchichear en medio de un sonido de campanillas: "¡Sirenita! ¡Sirenita! ¡Ven con nosotras!" "¿Quienes sois?" murmuró la muchacha, dándose cuenta de que había recobrado la voz "¿Dónde estáis?" "Estas con nosotras en el cielo. Somos las hadas del viento.


No tenemos alma como los hombres, pero es nuestro deber ayudar a quienes hayan demostrado buena voluntad hacia ellos." Sirenita , conmovida, miró hacia abajo, hacia el mar en el que navegaba el barco del príncipe, y notó que los ojos se le llenaban de lágrimas, mientras las hadas le susurraban: "¡Fíjate! Las flores de la tierra esperan que nuestras lágrimas se transformen en rocío de la mañana. ¡Ven con nosotras!

BLANCA NIEVES


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CHEETAH-LICIOUS CHRISTMAS

[Verse 1:]
Let's deck the halls with spots of Cheetah
Let's have some Christmas fun! Yea
If you wanna be..ooh...a Christmas Cheetah
We can show you how it's done!
You be gotta be good
Cause Santa Clause knows
helping all ya girls
Everywhere that you go
All around the world
Join us now and
Have yourself a very merry

[Chorus:]
Cheetah-licious Christmas
We just wanna wish you
A Cheetah-licious Christmas now
Cheetah-licious Christmas
Celebrate it with us!
Cheetah Girls will show you how!

[Verse 2:]
Santa's got a new look
He's dressed up in Cheetah spots!
And all the reindeer too!
Chanel's decorating
Aqua's got cookies baking
Dorinda's wrapping presents for you
(Oh you know)

The Cheetah Girls way
Be yourself
Have a Cheetah Holiday
I know you will
You got what it takes
You got growl power
Have yourself a very merry...

[Chorus]

[Bridge:]
Never hide the Cheetah inside
That's a promise we made
Show how you glitter at Christmas time
Wear your spots your own way
be a Cheetah Everyday

Give me a C (Christmas with Cheetah)
H (Help all your sisters)
R (Respect each other always)
Give me a I (I do promise to)
S (Summon growl power, yea)
T (To Cheetah style everyday)
Give me a M (Merry Christmas, make it Cheetah-licious)
A (Always be true to your word)
Give me a S (Sing now with me)
Yes I'm ready to be...a real Cheetah Girl!
Say everybody have a merry...

[Chorus x2]

Have a Cheetah-licious Christmas
Cheetah-licious yea
Have a Cheetah-licious Christmas
Cheetah-licious yea

LOS BACKYARDIGANS DE PASEO


LOS BACKYARDIGANS DE PASEO